lunes, octubre 30, 2006

Este escrito es para ti, abierto a todo el mundo por que te lo debo. Es para ti por cada día, por cada día cuesta arriba que tiras de los dos y no te rindes cuando mis sombras, mis pequeñas y adoradas sombras, me agarran y me roban las fuerzas y yo me sentaría en el camino abandonándome, hasta que la oscuridad me comiera, como me ha comido tantas veces. Es para ti por que siento a veces que no te demuestro lo importante, lo vital que eres, y aunque es solo una gota, una muesca de color con la que intento alumbrar un lienzo que regalarte y debo pintar cada hora, es también un principio. Por que hemos abordado muchos finales y hemos sabido sortearlos, rodearlos, abrir camino donde parecía que ya no lo había, por ti, pues tú eres mi hacedora de caminos, la que orada en mi viscosa negrura y saca lo bueno que hay en mi y que me empeño en olvidar cada día. Yo esculpo tu cuerpo con manos torpes cada día, en un gesto primario, demasiado animal, demasiado humano, pero tú esculpes mi interior, limas las impurezas, y aunque es una obra que muy posiblemente no podrás acabar nunca, y lo sabes, una vez más no te rindes.
Es para ti, pero solo son palabras y se me escapan en alguna parte entre mi cerebro, mi alma y mis manos y se desparraman en el teclado y ya no se ordenarlas y que te demuestran tantas y tantas cosas. Pero tu conoces mi interior, y sabes de donde salen y ya las has leído mil veces. Pero intento sacarlas, soltarlas al mundo.
Es para ti por cada noche, ya sabes que noches, esas terribles que te conviertes en cerradura de mi terrores, carcelera de mis más profundos miedos y guardiana de mis pesadillas. Como un faro suave y caliente, y me basta con alargar la mano y ahí está y tu tacto me devuelve al mundo cuando más lo necesito. Y es para ti por esas palabras que inventas y cazas en la noche, como peces brillantes, esas palabras con las que me tiendes puentes hacia ti, o redes, como decía el poeta, y me sacas del fango.
Es para ti por tantas cosas. Quería enumerarlas todas y ahora me faltan las ideas. En fin, creo que sabes por todo lo que este texto es para ti, aunque sea simple y no sea lo mejor que escrito sabes lo que quiero decir con él, porque es para ti, solo para ti.

El maldito blog no me deja poner ímágenes ni cambiar el tamaño o color de las letras. Así que imaginaros este post con el cuadro de Dalí, muchacha en la ventana, que es el favorito de María.

jueves, octubre 19, 2006

Misterios de la carne.




Os obsequio con una imagen de Charlie Burns, un autor de cómics de lo más interesante y máximo exponente de la nueva carne en el mundo del cómic. Pertenece a una obra llamada Los misterios de la carne. Son historias de una sola página. Esta en particular me fascina, me siento terriblemente identificado con ella. Todas las deformaciones psíquicas y emocionales que impiden dejar que la cosas sean más fáciles, que impiden demostrar a las personas cuanto nos importan, que nos van encerrando en nuestro oscuro mundo hasta que solo estamos rodeados de nuestros propios monstruos, nacidos de nuestro interior, de nuestra conciencia, de nuestra mente retorcida. Supongo que hay gente que no está capacitada para encontrar los caminos rectos, gente condenada a vagar por la oscuridad. Y suele ser un camino solitario.
En fin, un autor tremendamente recomendable, pero sobre todo su obra cumbre, recién editada en un solo tomo y que tengo que dejarle pero ya al Chicogris, Agujero Negro.

Como no se entiende en la imagen os lo explico. La chica le pide explicaciones a su novio de por qué ya no le llma, ni queda con ella, ni da señales de vida. Él la evita con excusas baratas. Cuando el plano se agranda, se ve que él tiene una boca en el estómago que le dice: ¿Por qué le mientes? Tarde o temprano tendrás que contarle lo nuestro.

Felices pesadillas.

miércoles, octubre 04, 2006

Querido Jaume.


Ayer vi Para entrar vivir, la nueva película de Jauma Balagueró, enmarcada en el ciclo, Películas para no dormir. Una vez más tengo que rendirme ante la genialidad de este director. Pero que nadie se equivoque, esto no es una crítica de cine, simplemente os cuento que esta peli me ha fascinado, cosa que no es nada nueva en este Balagueró.
Llega donde nadie más se atreve, y nisiquiera imagina, llegar en el cine español. Escarva en lo más porfundo de lo desgradable, del lado oscuro de la relidad y deforma todas quellas cosas que damos por sentadas, elimina con saña y voracisdad la cortina que oculta todo lo horrendo de las vidas de sus personajes, gentes corrientes y molientes que podríamos ser cualquiera de nosotros. Es lógico que le ame, pues es el único artista español que conozco, sin contar a un servidor, que ahonda y explora los rincones de la nueva carne, plagando sus relatos, y no es una excepción este último trabajo, de seres deformes, exclavos amordazados y engendros que han perdido toda su humanidad entre cadenas, perforaciones y alambres que rasgan y cortan.
Es increible como en Para entrar a vivir la carne pierde valor y se transforma en plástico, el icalor de un corazón, el ansia de una vida se encierran en muñecos. Y viceversa, se transforma a la gente en piezas de un macabro juego, de una maqueta de deimensiones grandiosas y enfermizas y sus pedazos quedan diseminados por pasillos polvorientos.
La estética fiel a toda su obra, fotografía oscura y desgastada y planos cargadados de destalles en los que hasta el más mínimno objeto forma parte del cuadro que quiere pintar con la cámara.
Y todo ese marco maravilloso de locura, de tórrida y oscura belleza, al servicio de una historia sin descanso, demencial, cautivadora y terriblemente triste, sobre el paso del tiempo, sobre la impasividad del sistema que nos aplasta. Una historia que vuelve a tirar del manido tema del psicópata y conseguir que un loco sociópata vuelva a asustarme.
En fin, si tuviera que hacer una lista de mis diez directoress favoritos, el señor Balagueró estaría de los primeros en la lista.

Felices pesadillas.