Es para ti, pero solo son palabras y se me escapan en alguna parte entre mi cerebro, mi alma y mis manos y se desparraman en el teclado y ya no se ordenarlas y que te demuestran tantas y tantas cosas. Pero tu conoces mi interior, y sabes de donde salen y ya las has leído mil veces. Pero intento sacarlas, soltarlas al mundo.
Es para ti por cada noche, ya sabes que noches, esas terribles que te conviertes en cerradura de mi terrores, carcelera de mis más profundos miedos y guardiana de mis pesadillas. Como un faro suave y caliente, y me basta con alargar la mano y ahí está y tu tacto me devuelve al mundo cuando más lo necesito. Y es para ti por esas palabras que inventas y cazas en la noche, como peces brillantes, esas palabras con las que me tiendes puentes hacia ti, o redes, como decía el poeta, y me sacas del fango.
Es para ti por tantas cosas. Quería enumerarlas todas y ahora me faltan las ideas. En fin, creo que sabes por todo lo que este texto es para ti, aunque sea simple y no sea lo mejor que escrito sabes lo que quiero decir con él, porque es para ti, solo para ti.
El maldito blog no me deja poner ímágenes ni cambiar el tamaño o color de las letras. Así que imaginaros este post con el cuadro de Dalí, muchacha en la ventana, que es el favorito de María.




